martes, 22 de enero de 2013

....Reivindicando el espacio SocioSanitario (2)

....Quien actualmente ejerza en el ámbito de la atención primaria en España sabe que su consulta se está viendo salpicada de motivos de consulta que tienen cada día menos que ver con aspectos estrictamente biológicos y/o infecciosos (excepción hecha de los problemas crónicos degenerativos), y que por el contrario se observan multitud de desórdenes psicosociales que tienen su origen en situaciones críticas, o al menos alarmantes, en materia social, económica y laboral. Así, y por mencionar algunos exponentes de lo que intentamos expresar podríamos aludir a la situación en la que está quedando toda la población inmigrante de los que muchos de ellos se han quedado sin derecho a la asistencia sanitaria, ó el dramático escenario en el que deben jugar la creciente multitud de personas que están quedando en desempleo con o sin subsidio, ó los recortes en la atención a los dependientes ancianos que deben retornan a la soledad e inaccesibilidad de sus inadecuados domicilios, ó el impacto que la crisis está provocando en las mujeres en tanto eje y elemento fundamental que tradicionalmente han jugado éstas en su mal entendido rol “natural” de cuidadora, ó la demora en las posibilidades gnésicas de muchas parejas jóvenes hoy sin futuro esperanzador a medio plazo, ó el caos que provoca la amenaza y realidad de los desahucios, ó la incertidumbre ante el futuro de los que aún conservan su empleo, ó, en fín, la precariedad de muchos empleos en materia de condiciones de trabajo, horarios, medios, seguridad laboral, etc, situaciones toda ellas que provocan alteraciones adaptativas de naturaleza muy severa y para las que el modelo biomédico en vigor que desempeñamos hoy día no parece tener ninguna respuesta coherente.

      Todo este escenario debe obligarnos a que, sin abandonar otros retos ya conocidos y percibidos a diario, debamos girar gran parte de nuestra atención profesional hacia los problemas de salud que vienen directamente condicionados por un entorno social hostil, y que resulta asfixiante para las clases medias y para las más desfavorecidas, como son los estratos medio-bajos o con dificultades, así como para los colectivos más vulnerables como son, sin duda, los jóvenes, los ancianos y las mujeres, alcanzando incluso tintes dramáticos para quienes ya desde los últimos años venían sobreviviendo sin recursos ó con muy escasa disponibilidad de ellos.
      
      Todo el componente de atención sociosanitaria ha sido escasamente merecedora de atención por parte de las administraciones. No sólo se aprecia tal tendencia en los argumentos antes expuestos y expresados por la ausencia de contenidos sociosanitarios en la formación pre y post-grado de los profesionales de la salud, sino que, posteriormente, esa desidia de los responsables de las políticas de salud se confirma en cómo se ignoran y solapan estos aspectos en las carteras de servicios que se negocian y que conforman el contrato-programa que anualmente suscriben las Gerencias de Atención Primaria con los dispositivos proveedores de servicios, es decir con los EAP (Equipos de Atención Primaria). No se conoce ninguna CCAA donde en las carteras de servicios de sus EAP se encuentre incentivada ninguna actividad sociosanitaria, ni tampoco la necesaria colaboración entre el personal sanitario y el de los servicios sociales ante las múltiples situaciones que cotidianamente lo demandan, y que surgen, además, en un ámbito de la población que les es común a ambas disciplinas asistenciales, como por ejemplo las ya delimitadas Zonas Básicas de Salud.
     De hecho, y al amparo de aspiraciones orientadas a la corresponsabilidad de los profesionales proveedores de la atención sanitaria con respecto al gasto del sistema y su necesaria y dura contención (no hablamos de racionalización), el sector profesional sanitario parece haberse convertido más en una suerte de departamentos o negociados burocratizados, fríos e hiperadministrativizados, cuyo único objetivo parece ser el tener que cooperar de forma cómplice con las medidas restrictivas del ámbito de la gestión, y que tienden inexorablemente a servir de pretexto para legitimar la limitación de recursos y de personal y, la inmensa mayoría de las veces, ajenas al verdadero papel que deben desarrollar los profesionales sanitarios.
     Cuando en alguna de las CCAA se han promulgado normas legislativas que diseñan la colaboración entre el sector sanitario y el de los servicios sociales, como es el caso concreto (y mejor conocido por nosotros) de la Coordinación Sanitaria en Castilla y León por medio del Decreto 16/98 de 29 de enero, ésta coordinación sociosanitaria se define como el agente facilitador de la conexión entre los sistemas de salud y de servicios sociales,  sin necesidad, eso sí queda muy explícito, de que esa coordinación pueda suponer el configurar una nueva estructura asistencial ó el robar espacios de intervención a uno u otro sistema. En este diseño se parte de la idea básica de que los sistemas de salud y sociales deben cumplir el papel que legitima su existencia en la prestación de servicios a los/as ciudadanos/as, articulando esa colaboración entre ambos sectores como respuesta a la necesidad de abordar determinados problemas de los ciudadanos/as de forma interdisciplinar, y cuya cobertura exige la intervención integrada de los servicios sanitarios y sociales.
Las necesidades que se identifican como merecedoras de esa atención sociosanitaria se expresan como áreas específicas de intervención, y se pueden clasificar en cinco grandes bloques: los ancianos, los menores desasistidos, las personas de cualquier edad con discapacidades, las personas con problemas derivados de la drogodependencia, y por último, aquellas personas en situación de riesgo o de exclusión social.
                                                                                     (Continúa)
              (Fuente.- Alberto del Pozo Robles // Artículo publicado en la revista "Cuaderno de Políticas de Salud")


Reivindiquemos el espacio “sociosanitario” (1)

            Los vientos de crisis global que azotan a toda Europa (a España en particular, también por razones domésticas) y que vienen propiciando la pérdida de las conquistas sociales adquiridas durante el último siglo y medio, y disfrutadas especialmente durante esa pequeña “edad de oro” de 1947 a 1973 según Hobsbawm, parece que tienen como objetivo el cambiar el orden social conocido por las últimas dos generaciones, y por ello empeñarse en promover la descomposición del estado garante de derechos ciudadanos para con ello dar juego y réditos al capital privado y a los mercados financieros de perfil especulativo, retornando a escenarios de desigualdad social más propios de épocas decimonónicas.
          Entre estos derechos en peligro de extinción se encuentra el del acceso a una sanidad gratuita, equitativa, de calidad y universal, una sanidad que, al menos para el ámbito de la atención primaria, fue diseñada por la OMS en 1978 en la Conferencia de Kazajistán (antigua URSS), y que garantizaba un modelo de servicios sanitarios integrales, participativos e interdisciplinares, directamente imbricados en el entorno social, laboral, familiar y medioambiental del individuo y de la colectividad.

      Pero mas allá de otras reflexiones más abstractas y genéricas, y centrándonos en nuestro mundo sanitario, sí parece evidente que esta situación de crisis de modelo está poniendo sobre el papel, al menos, dos realidades meridianas:

1ª.- Una constatación de la escasa y tibia apuesta histórica de los gobiernos españoles por fomentar y dinamizar la intervención sociosanitaria en la salud de los ciudadanos y ciudadanas.

2ª.- El sublime ejercicio de voracidad privatizadora de estos gobiernos neoliberales en su ansia por estrechar el Estado en beneficio de la rentabilidad privada, y que en ningún caso repara en respetar la consecuente pérdida de atención sanitaria y sociosanitaria de los más desfavorecidos, en concreto, de los ancianos, de los menores en dificultades, de los discapacitados, y de aquellas personas en riesgo de exclusión social.

      Es por todo esto que ahora más que nunca deberíamos reflexionar sobre la necesidad de revitalizar el aspecto sociosanitario de nuestro trabajo en atención primaria, y obviamente dentro de la sanidad pública, dado que fuera del sector sanitario público, es decir, en la sanidad privada, “hace mucho frío” y no existe nada que pueda identificarse con la atención primaria de salud.
      La defensa de la salud integral que se hace desde la atención primaria incorpora elementos conceptuales que abren el campo de actuación de la intervención (socio)comunitaria y, por ende, a los aspectos sociales que intervienen en el acceso a los servicios sanitarios o que, lo que es mas importante, determinan el nivel de salud de cada persona y del colectivo (comunidad) en su conjunto.
      Los principios sobre los que se edificó el nuevo modelo de atención primaria contenían desafíos en el campo de la intervención comunitaria (y el propio nombre de la especialidad de “medicina familiar y comunitaria” así lo explicita) y no puede contemplarse esta atención sólo desde el punto de vista epidemiológico biologicista ó de la salud pública en sus clásicos términos microbiológicos, infecciosos ó transmisibles, sino, además, también desde una óptica en la que se consideran los factores del entorno social (laboral, familiar, económico, ecológico y político en suma) que van a modificar en uno u otro sentido el estado de salud bio-psico-físico-social del indivíduo y de la comunidad en la que se halla inmerso.
        La formación pregrado de los alumnos y alumnas de medicina y enfermería carece en sus respectivas síntesis currículares de contenidos disciplinares relacionados con el entorno social que afecta a la salud de las personas, pero es que, posteriormente, y ya en la formación postgrado que reciben los profesionales, y saturada como está de contenidos técnicos abrumadores ante el avance y seducción del progreso tecnológico-científio, no parece que en sus diseños formativos se contemplen otros aspectos que no sean los estrictamente biológico-asistencialistas y medicocéntricos
“Y sin embargo se mueve”, como diría Galileo, es decir, y sin embargo lo social se encuentra tan imbricado en lo sanitario que no sólo sería oportuno y necesario que esa visión se impartiese en las disciplinas formativas, sino que hoy, quizá más que nunca desde Alma-Atá, esa parcela de nuestro ámbito profesional se nos hace sumamente imprescindible si aspiramos a ofrecer una respuesta integral a los ciudadanos y ciudadanas de nuestro entorno en estos momentos.
                                                                                                                        (Continúa)
                          Fuente.- Alberto del Pozo Robles (Publicado en la revista "Cuaderno de Política Sanitaria")


sábado, 29 de diciembre de 2012

Defender la Sanidad Pública, se puede...ahora y despues..

       Desde este viejo y destartalado blog, un tanto abandonado en los últimos tiempos por razones que se escapan a la voluntad de este humilde bloguero, hoy nos queremos hacer eco de la opinión de Fernando Lamata, médico psiquiatra de profesión y experto en gestión sanitaria como ex Secretario General del Ministerio de Sanidad de hace unos años...opinión que a continuación transcribimos íntegra...
      
       "El domingo 16 de diciembre la cuarta Marea Blanca llegaba hasta Sol, mientras todavía subían desde Cibeles los sanitarios que venían desde el sur. En ese momento se escuchó un instante de silencio y de repente el aire de la calle Alcalá se fue llenando con la ola hecha grito de miles de gargantas: ¡sí-se-puede!

     El año que termina ha supuesto para la sanidad un antes y un después. Con la coartada de la crisis se ha lanzado una verdadera contrarreforma sanitaria. Cuando el banquero Shylock prestó dinero a Antonio le puso como condición que si no se lo devolvía a tiempo le debería pagar con una libra de su propia carne. El Gobierno del Sr Rajoy, en el contexto de una crisis creada por especuladores financieros y defraudadores, planteó a la sociedad que tenía que recortar la sanidad. Y eligió "la libra de carne más cercana al corazón" del Sistema Nacional de Salud: el derecho a la atención sanitaria.

     El Real Decreto 16/2012 daba marcha atrás a un proceso que se inició en 1986 con la aprobación de la Ley General de Sanidad. Aquella Ley suponía el reconocimiento del derecho de todas las personas a la atención sanitaria pública en condiciones de igualdad: la universalización. Entonces se sustituyeron la cartilla de beneficencia y la cartilla de la seguridad social por la tarjeta sanitaria individual. Progresivamente se reconoció este derecho a cerca de ocho millones de personas que antes recibían la beneficencia. Ahora el Gobierno del Partido Popular ha empezado a desandar el camino recorrido; se retira la cobertura a las personas que no tengan en regla su documentación de residencia, aunque vivan en España y puedan necesitar atención; se retira también la cobertura a los mayores de 26 años que no estén trabajando. Esta es la libra de carne que exigen los nuevos Shylock, la más cercana al corazón del sistema. Porque la universalización de la sanidad pública se fundamenta en el principio de que todos los seres humanos debemos ser iguales ante la enfermedad y tener derecho a la atención sanitaria en función de nuestra necesidad, y no de la capacidad de pago. En cambio los mercaderes piensan que la atención sanitaria es un asunto privado, un problema que cada uno tiene que atender, según sus medios. Es una mercancía. Y quien no pueda pagarla, que no reciba atención, o acuda a la beneficencia.

     Además del tajo al corazón del sistema, se están dando otros tajos importantes, que empezaron ya en varias CCAA hace más de un año, y están haciendo sangrar a la sanidad, debilitándola: el tajo a la solidaridad, ampliando copagos (repagos) a los pensionistas y a los enfermos (de momento por medicamentos, prótesis, transporte sanitario); el tajo a la calidad y la equidad recortando los presupuestos a los centros sanitarios públicos y reduciendo profesionales (10.000 médicos menos, 14.000 enfermeros menos, etc.); cerrando centros de salud; cerrando camas de hospital. Y como consecuencia el tiempo de espera para el diagnóstico y el tratamiento se ha duplicado en el último año. Muchas personas que tienen recursos van a operarse la catarata al privado, o van a hacerse la ecografía, o el TAC. El que no puede pagar, espera, con la inquietud de no saber si es grave, o con la discapacidad de no poder ver, o caminar.

     Pero estas libras de carne no eran suficientes para los mercaderes. Querían la gestión de la propia sanidad pública, las concesiones, para obtener nuevos beneficios. En la misma época en que comenzaba la aplicación de la Ley General de Sanidad en España, Margaret Thatcher presidía las reuniones que condujeron a la aprobación del Libro Blanco (enero de 1989) que introduciría la privatización de la gestión hospitalaria, los "mercados internos", y los incentivos fiscales para los seguros médicos.

    El National Health Service había sido un referente para nosotros. Desde aquellas reformas el NHS perdió calidad y eficiencia, y ha ido acumulando enormes problemas con la llamada "colaboración público-privada". El Gasto Sanitario Público, que era similar a España en relación con el PIB ha aumentado hasta 8,1% del PIB, un punto más que en España (datos OCDE 2012). Sin embargo, los resultados en salud son mejores en nuestro país (en RU la Esperanza de Vida al Nacer es 80,6 años; en España 82,2. En RU la mortalidad infantil es 4,2/1000 nacidos vivos; en España 3,2. En RU los Años Potenciales de Vida Perdidos en mujeres/100.000 son 2.534; en España 1.787). Es decir, el NHS después de la privatización es menos eficiente que el SNS.

    Se ataca a la inteligencia cuando, como única razón para privatizar la gestión, se insiste en que es más eficiente, y se copia el modelo del RU. Las evidencias muestran lo contrario. En España el SNS tiene un gasto de administración y gestión del 2,34%. Los seguros privados en España tienen un gasto de administración y gestión del 28,29% (datos MSSSI). Es de sentido común que las empresas privadas quieran ganar dinero. Necesitan un margen de beneficio, que obtienen reduciendo costes (menos personal, menos salarios, menos calidad), o reduciendo complejidad (pacientes jóvenes de procesos de corta duración).

   ¿A quién beneficia la contrarreforma sanitaria? A las personas de rentas altas, que no tengan una enfermedad grave. A las grandes empresas y grandes fortunas, que no pagan los impuestos en la proporción de los trabajadores (que es el dinero que falta para que los ingresos públicos en España sean equivalentes a los de la media de la UE). A las empresas proveedoras de seguros sanitarios y las cadenas de hospitales privados, y a los fondos de inversión propietarios de las mismas.

   ¿A quién perjudica la contrarreforma sanitaria? A las personas enfermas, con procesos graves y crónicos. A las personas mayores, que son las que tienen más problemas de salud. A las personas con rentas medias y bajas, que pagan doblemente con sus impuestos y los repagos, y verán dificultado el acceso a la atención necesaria. A todos los españoles, que veremos debilitarse el sistema público, con menos presupuesto, menos recursos, menos profesionales, peor pagados y con menos medios. Solo en 2012 se han recortado 5.000 millones de euros a la sanidad pública. Muchas libras de carne. Pero sobretodo, se ha cambiado el concepto del sistema, se ha cortado la libra cercana al corazón al cuestionar el derecho a la atención sanitaria de cualquier ser humano en condiciones de igualdad.

   Esto ha ocurrido este año. Pero también ha ocurrido la Marea Blanca. Una conciencia unánime de miles de profesionales sanitarios, y millones de ciudadanos; la certeza de que la sanidad pública no se debe vender, se debe defender; que es un valor para todos; que sí se puede mejorar su eficiencia y su calidad, pero que no se debe poner en riesgo uno de los Sistemas Sanitarios públicos de mayor calidad y más alta eficiencia de los países desarrollados, con experimentos que ya han fracasado, y con la única perspectiva del beneficio económico para unos pocos. En el balance de 2012 quedarán, imborrables, el rostro, la voz, el compromiso de miles de médicos, residentes, jefes de servicio, enfermeras, auxiliares de enfermería, técnicos, administrativos, pinches, celadores, y de miles de ciudadanos, que defienden una buena sanidad de todos y para todos. Sí se puede"
                          (Fuente.- Artículo íntegro de Fernando Lamata / Diario Público)

jueves, 1 de noviembre de 2012

Ante el 14-N

     La FADSP (Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública), dentro de la Cumbre Social ,  apoya la convocatoria de Huelga General el próximo 14 de Noviembre contra los recortes y en exigencia de un referéndum y de otra política económica y social.
Creemos que:

1)     La actuación del Gobierno mediante recortes en los servicios públicos básicos está creando una situación de emergencia social en nuestro país, con un deterioro de los mismos y un empeoramiento muy significativo de la calidad de vida de los sectores con pocos recursos económicos, que en este momento son la gran mayoría de la población.

2)         Esta agresión a los servicios públicos conlleva, además, un deterioro del carácter social de nuestro sistema democrático y un incremento de las desigualdades sociales que pueden tener muy graves repercusiones en el medio plazo.

3)     Las desigualdades en salud suponen la peor de las epidemias que vivimos, con altos costes en vidas y en sufrimiento. La injusticia social mata. Existen evidencias científicas que demuestran que una acción política en un sentido de lucha contra esta lacra conseguiría en poco tiempo reducirla de forma evidente y con un coste económico perfectamente asumible.

4)     España es el país de la UE-15 con el gasto público social por habitante más bajo, el gasto sanitario español es de los más bajos de la Europa desarrollada. Se está desmantelando el escaso sistema de bienestar social hasta ahora vigente y, en la sanidad, el recorte en los servicios sanitarios públicos puede ser muy perjudicial para los niveles de salud de la población, agravando una situación en la que es de esperar un aumento de la carga de enfermedad.

5)         En lo estrictamente sanitario, a una política de recortes generalizados se ha sumado el RD Ley 16/2012 que supone el inicio de la Contrarreforma sanitaria, con exclusión de grupos de personas de la cobertura pública, establecimiento de copagos generalizados y la ruptura del modelo de universalización establecido en la Ley General de Sanidad y la Ley General de Salud Pública, con lo que se pretende retrotraernos a un modelo de seguros, que como se ha demostrado en todos los países del mundo es mas inequitativo, fomenta las desigualdades, deja a grupos de población sin cobertura y además es mucho más caro, con lo que queda en evidencia la supuesta excusa de la búsqueda de la eficiencia.

6)         Todo ello se produce en un contexto en el que se incrementan las privatizaciones de la provisión de los servicios sanitarios, a pesar de la evidencia contrastada en España y en los demás países donde se ha puesto en práctica, de que incrementa notablemente los costes y empeora la calidad de las prestaciones.

7)         El ejemplo de las privatizaciones, y también el de los recortes, escenifica una política que esta pensada no para conseguir ahorros, sino sobre todo para que estos ahorros recaigan sobre los sectores de la población con menos recursos y menos capacidad para defenderse (enfermos, discapacitados, etc.),  dejando sin control, e incluso favoreciendo los escandalosos beneficios de unos pocos.

Por todo lo expuesto es evidente que existen motivos de sobra para la Huelga General cuya convocatoria apoyamos, y animamos a los profesionales de la salud y a la ciudadanía en su conjunto a sumarse activamente a la misma, por que nos estamos jugando no solo el modelo sanitario sino el futuro de nuestro país.

¡¡NO FALLES, NO FALTES!!

¡¡A LA  HUELGA!!

¡¡MOVILIZATE POR LA SANIDAD PÚBLICA,
MAÑANA TE PUEDE TOCAR A TI!!

viernes, 12 de octubre de 2012

Un 12 de Octubre, el FMI y el ministro WERT

        Tiene razón Eduardo Galeano cuando afirma que el 12 de octubre de 1492 no se descubrió América, sino que fueron ellos, los habitantes nativos, los que descubrieron que eran "indios", que su tierra se llamaba "américa", que vivían desnudos, que existía el pecado, que debían obediencia a un rey y a una reina de otro mundo, que debían orar a un dios de otro cielo, que ese dios había inventado la culpa, y que ese mismo dios ordenaba que fueran quemados vivos los que adorasen al sol, a la luna, a la tierra y a la lluvia que los moja...y mientras tanto, los descubridores se lo agardecieron llevándoles la sífilis, la tuberculosis, la viruela, la peste, el alcoholismo, y enseñándoles el uso de la pólvora, mientras les esquilmaban su oro y su plata.
      Mas allá de la crueldad y el abuso cometido durante la posterior colonización en el nombre del padre, cristianizándolos a golpe de espada y crucifijo como si acaso hubiesen cometido algún delito, lo triste y curioso desde el punto de vista español, o castellano-aragonés (que entonces era como decir lo mismo) es que a España todo aquello no le sirvió de nada.
     La fijación obsesiva del nacionalcatolicismo que mostraron los Reyes Católicos tuvo su continuidad con las etapas de reinado de los primeros Habsburgo (Carlos I, Felipe II, y Felipe III), pues, entre todos ellos España fue capaz de esquilmar las Indias y atrapar para nuestro país una cantidad inmensa de riqueza, esa misma riqueza que la miserable forma de entender el Estado de aquellos primeros "señores" (monarcas, nobles, aristócratas, obispos y caballeros) del medievo español, echaron a perder, permitiendo y fomentando unas auténticas obscenidades en materia social y económica, siempre desde la óptica histórica.
    Quizá, esas que yo llamo exageradamente "obscenidades", tengan algo que ver con la posterior situación que padecerá nuestro país siglos despues, y que sentaron las claves del cómo y porqué hoy dia nos pasan ciertas cosas "tan españolas", así como también del cómo ahora, a principios del siglo XXI, nos encontramos en una situación tan delicada...ante nuestros ciudadanos, ante Europa y ante el mundo que nos mira atónito y sorprendido de la endeblez de nuestro reciente "milagro" económico.
    Esas claves que no tienen explicación ni semejanza en otros países de Europa, y que encuentran acomodo en nuestra peculiar y propia forma de entender la vida, y especialmente en la forma en la que nos han gobernado (esos cuasi sátrapas que nos han gobernado), pueden ser:
    1º.- El dejar que los nuevos capitalistas extranjeros del siglo XV organizasen nuestro régimen fiscal (que ni siquiera teníamos) y hacerlo en beneficio propio, a costa del dinero de los contribuyentes pecheros y campesinos castellanos (cuando menciono "extranjeros", me refiero a franceses, genoveses, italianos, holandeses, hanseáticos, flamencos, irlandeses e ingleses)
    2º.- Que los beneficios de ese ejercicio fiscal fuese a manos privadas extranjeras, y que sólo en un 3,8% se quedase en manos privadas hispanas.
    3º.- Que fuesen los banqueros extranjeros los encargados de controlar las ferias de lana, el comercio portuario de Sevilla y Cadiz, el precio del grano, el apreciado aguardiente de vinos catalanes, la propiedad y usufructo de la tierra en manos extranjeras (mediante "encomiendas" reales), y otros muchos recursos hispanos (incluido hasta el comercio del tráfico de esclavos negros africanos a las Indias, que estuvo en manos de portugueses y franceses).
    4º.- Que se permitiera que los nuevos y escasos burqueses (pues en Castilla no llegó a existir un verdadero feudalismo, y por ello tampoco sus adelantos económicas) en vez de trabajar como los burgueses de otros países, sólo aspirasen a "hidalgarse" en busca del privilegio de la exención de impuestos de la que sólo disponían la corte, la nobleza y el clero españoles.
    5º.- Que se fortaleciese y monopolizase la cría de ganado lanar, propiedad de la aristocracia, y que con la creación de los privilegios de "La Mesta" se diezmasen las posibilidades de la agricultura castellana.
    6º.-  Que se fomentara y mantuviera esa tradicional costumbre de los nobles, de huir de toda forma de trabajo (agrícola, talleres, gremios), porque ello "contamina la esencia nobiliaria" por lo que "todo buen noble español que se precie, tenía que vivir de las rentas", concepto éste que desde las llamadas "polisinodias" llegó hasta una "reciente" normativa legal de Carlos III.
    7º.- La contínua sangría demográfica de gentes muy útiles y eficientes, con iniciativa y con posibilidades económicas, producto de la permanente expulsión de nuestro territorio de judíos, conversos, moriscos, etc, por razones exclusivamente religiosas,...y de la otra sangría, la de las gentes que se enviaron a buscar su vida en las Indias, cuando no el inexistente "eldorado", dejando en España un vacío de mano de obra muy cualificada, y que pronto fue ocupado por mano extranjera e interesada en monopolizarla.
   8º.- Que nuestros monarcas incorporasen, como bandera ideológica, la defensa a ultranza del catolicismo radical e inquisidor, en contra de la corriente protestante que por entonces bañaba al resto de Europa, y que, por cierto, estaba sentando las bases del racionalismo económico del nuevo capitalismo urbano previo a las revoluciónes francesa e industrial,...revoluciones y cambios que nuestro país nunca vivió.
       En uno de sus tratados, incluso el propio Ortega llegó a afirmar que "fueron los bancos extranjeros, de la España de los Reyes Católicos en adelante, los verdaderos responsables de la decadencia del imperio español y de la ruina y posterior hundimiento social y cultural que asoló este país durante el siglo XVII", y de los que (creo yo), salvo el corto paréntesis de aquél espejismo prometedor de los tres años de la II República, aún no hemos salido.
    Nosotros, hoy, en el siglo XXI, seguimos dependiendo de bancos extranjeros como cuando los habsburgo, seguimos cristianizando y españolizando al estilo de los Reyes Católicos o del ministro Wert, mantenemos algunos hábitos tradicionales culturales y fiscales igual de trasnochados, aristocráticos y abusivos con los contribuyentes que en los siglos XVI y XVII,...y siempre, siempre, en beneficio de las clases "pudientes", del clero, de la aristocracia, de la monarquía, así como también seguimos compartiendo otras "lindezas" propias de nuestro siglo XV y siguientes. 
Y es que la historia puede enseñarnos, pero no dicta los comportamientos. Eso ya es cosa nuestra... Pero como no lo hemos aprendido,...y así nos va.
           (Fuente.- Textos de Ramón Carande, Vicent Vives, Larraz, Reglá, Ortega y Gasset, y Antoni Jutglar)

miércoles, 3 de octubre de 2012

Premonitorio Hobsbawm

      Hace apenas cuatro años, en uno de sus últimos libros el profesor Hobsbawm terminaba, a modo de despedida, afirmando ésto...
        "Sin embargo, ni siquiera un historiador, cuya edad le impide esperar que en lo que le queda de vida se produzcan grandes cambios a mejor, puede, razonablemente, negar la posibilidad de que dentro de un cuarto de siglo, o de medio siglo, la situación sea mas prometedora. 
     En cualquier caso, es muy probable que la fase actual de interrupción de la guerra fría sea temporal, aún cuando parezca ser más larga que las épocas de crisis y desorganización que siguieron a las dos grandes guerras mundiales "calientes". 
      Pero debemos tener en cuenta que esperanzas o temores no son predicciones. Sabemos que más allá de la opaca nube de nuestra ignorancia y de la incertidumbre de los resultados, las fuerzas históricas que han configurado el siglo XX siguen actuando.
     Vivimos en un mundo cautivo, desarraigado y transformado por el colosal proceso económico y técnico-científico del desarrollo del capitalismo que ha dominado los dos o tres sigloes precedentes. Sabemos, o cuando menos resulta razonable suponer, que ese proceso no se prolongará ad infinitum. 
     El futuro no sólo no puede ser una prolongación del pasado, sino que hay síntomas externos e internos de que hemos alcanzado un punto de crisis histórica. Las fuerzas generadas por la economía técnico-científica son lo bastante poderosas como para destruir el medio ambiente, esto es, el fundamento material de la vida humana. Las propias estructuras de las sociedades humanas, incluyendo algunos de los fundamentos sociales de la economía capitalista, están en situación de ser destruidas por la erosión de nuestra herencia del pasado. Nuestro mundo corre riesgo a la vez de explosión y de implosión, y debe cambiar.
       No sabemos a dónde vamos, sino tan sólo que la historia nos ha llevado hasta este punto, y por qué. Sin embargo, una cosa está clara: si la humanidad ha de tener futuro, no será prolongando el pasado o el presente. Si intentamos construir el tercer milenio sobre estas bases, fracasaremos. 
      Y el precio del fracaso, esto es, la alternativa a una sociedad transformada es la oscuridad" 
                                               (Fuente.- Historia del siglo XX // Eric Hobsbawm)

lunes, 1 de octubre de 2012

Adios profesor Hobsbawm

      Hoy hemos sufrido otra pérdida irreparable...y por quien yo sentía una especial debilidad ...
      En este caso se trata de Eric Hobsbawm...historiador británico (aunque nacido en Alejandría) de gran prestigio mundial, considerado de inspiración historiográfica marxista, excombatiente en la Segunda Guerra Mundial y miembro de la Real Academia Británica, profesor de la Universidad de Manhattan y actualmente profesor emérito de Ciencias Políticas en la The New School for Social Researchs...Su obra "Historia del Siglo XX" debería ser de forzosa lectura.... INSUSTITUIBLE !!...y tan incisiva, rigurosa y didáctica como original, y en la que describió lo que él llamó el "siglo XX corto", para definir un periodo de nuestro siglo especialmente destacable desde el punto de vista historiográfico, y trascendental para entender despues los acontecimientos de finales de siglo y principios del XXI.
     Era considerado uno de los historiadores y pensadores más influyentes, y sus libros son lectura obligada en la mayoría de universidades. Marxista de toda la vida y considerado uno de los pensadores más influyentes de Europa, su trabajo ha servido de inspiración a multitud de historiadores y políticos.
    Entre sus más de 20 libros, de obligada lectura en la mayoría de las universidades de todo el mundo, destacan la mencionada Historia del siglo XX. 1914-1991 ó Guerra y paz en el siglo XXI. El intelectual, que aplicó los principios del marxismo para explicar el mundo actual, publicó su último libro en 2011: "Cómo cambiar el mundo".
     Hobsbawm entró en el Partido Comunista Británico en 1936, donde permaneció hasta su disolución en 1991. De hecho, se mantuvo firme aún durante la crisis de 1956, cuando se revelaron los crímenes de Stalin y se aplastó la revuelta húngara contra los soviéticos. Fue muy crítico con el Partido Laborista británico, al que acusó de no saber adaptarse a los nuevos tiempos, y, como apunta The Guardian, aunque se convirtió en una figura clave en la construcción del llamado Nuevo Laborismo también se mostró muy decepcionado con el Gobierno de Tony Blair.
     Nació en una familia judía en Alejandría, Egipto, en 1917. Creció entre Viena y Berlín hasta que en 1933, año en el que Hitler llegó al poder en Alemania, se trasladó a Londres. Estudió en la Escuela de Gramática de Marylebone y en Cambridge, en la Kings College. Se hizo profesor en el año 1947 en la Universidad de Birkbeck, de la que acabó siendo rector. Posteriormente en 1978 ingresó en la British Academy.
     Su familia ha publicado un comunicado en el que destaca que "lo echarán mucho de menos no solo su mujer de los últimos 50 años, Marlene, sus tres hijos, siete nietos y un bisnieto, sino también sus miles de lectores y estudiantes en todo el mundo".
                                       ( Fuente.- Propia y de Público.com )